Cínica a Alejandro
Meditaciones sobre la propia y circundante existencia del autor, que concreta su ideario en breves pensamientos que entremezcla con el mundanal rüido y su desvergonzada obsesión de querer estar en todas partes, todo el tiempo.

Reflexión Séptima

Desconfía siempre de la persona que diga tener un “mejor amigo”. El comparar las amistades entre sí sólo es de gentes poco juiciosas.

Reflexión Duodécima

Acostúmbrate a salir de la vida de las personas del mismo modo en el que entraste. “Fácil viene, fácil se va”: esa es la consigna.

Hechas las consideraciones de rigor en torno al tema de la amistad, puedo afirmar responsablemente que la verdadera amistad es algo que aparece sin necesidad de su búsqueda directa. Las amistades obedecen a esa respuesta que nos da la vida por mirarla con optimismo. La vida recompensa con amigos la buena actitud de aquel que la transita con la esperanza de algo mejor. Los amigos no son plantas, por aquello que muchos dicen de “cultivar” las amistades; una planta se arranca y la amistad perdura. No podemos ser amigos de todos, pero esto no obsta para que les tratemos amablemente; el trato amable no implica amistad, pero es buena puerta de entrada para la amistad duradera.

MORALES-LOAIZA, Alejandro. En la búsqueda de la amistad. Cuaderno de Bitácora de Alejandro Morales-Loaiza. 2008. [En línea]. Puesto en línea el 12 de abril de 2008. URL: http://alejandromoralesloaiza.blogspot.com/2008/04/en-bsqueda-de-la-amistad.html Consultado el 11 de septiembre de 2009. SPE/SPI.

“Si el amor es cosa rara, la amistad no se sabe lo que es ni dónde está”.